
Sonó mi iPhone 9G, apoyado en la cubierta, corrí hasta él bailando el ringtone de música electrónica, atendí mirando el horizonte cual héroe de Hollywood, al tiempo que mi asistenta hot me ofrecía una bandeja de salmón rosado en mi yate privado que ondulaba en costas de Miami, la voz de Detaquito sonó difusa y temblorosa del otro lado (qué celular porquería debe tener), contándome su idea y lo importante que sería que yo formara parte, suplicándome que volcara mi don artístico en este, su/nuestro/mi blog, y en realidad, me costó aceptar, pensar que de no tener éxito, mi high reputation caería a niveles bajísimos, pero luego de días de mediación e intervención de Paco Casal, el Ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro (de experiencia en sacar adelante conflictos), gestiones de Sergio Gorzy y Diego Vázquez Melo, y de árduas negociaciones, con el auspicio de inversores árabes y la AUF (habrían decidido que soy más importante que el Maestro Tabárez) llegamos a un acuerdo económico-contractual para que hoy, ahora, escriba esta pelotudés, en Underground II. Fue así.
Gracias.
